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Entrevista para el portal Red Planeta

Los camaradas de Red Planeta han publicado recientemente una entrevista a nuestra organzación. Desde aquí os animamos a seguir su trabajo y les damos las gracias.

Entrevista a Euskal Komunisten Batasuna

Por Red Planeta

– ¿Cuándo y por qué nace Euskal Komunisten Batasuna (EKB)?

EKB surge de la necesidad de dar continuidad a GKB, como organización que en su momento reunió a la mayoría de la antigua Gazte Komunistak, que se desvinculó del PCE-EPK en 2007.

Como tal, esa organización era realmente juvenil, pero transcurridos los años, una parte de los militantes de entonces necesitaban encuadrarse apropiadamente y de ahí la creación de EKB, en realidad con la misma forma y fines que GKB, pero esta vez pretendiendo constituir el núcleo organizativo y dirigente de este ámbito político concreto, quedando por lo tanto GKB como organización juvenil estrictamente, vinculada y dependiente de EKB.

– ¿Realizáis algún acto práctico?

En estos momentos nuestras actividades pueden dividirse en varios frentes. Por un lado, la actividad de nuestros militantes en sí misma, cada cual con sus diferentes responsabilidades y circunstancias, siempre puede entenderse desde la militancia en EKB, nos referimos ante todo a actividad sindical, ya que varios de nuestros camaradas son incluso delegados sindicales, por cierto, de varios sindicatos. Por otro lado, la actividad propiamente dicha como EKB, ciertamente es ahora reducida debido a las dificultades para ella que provoca, principalmente, nuestras limitadas fuerzas; sin embargo, realizamos algunas campañas de apoyo al movimiento obrero y popular como en las huelgas que se han sucedido en diversos sectores (sanidad, enseñanza, metal…), también en el ámbito internacionalista (solidaridad con la Revolución bolivariana de Venezuela, Cuba, etc.) y finalmente en el plano ideológico o propagandístico continuamos defendiendo las ideas marxista-leninistas y el antiimperialismo oponiéndonos de forma clara al imperialismo y la OTAN como en el caso de la operación especial rusa en Ucrania.

Hemos participado en movilizaciones de la plataforma OTAN Ez, y nuestros pocos medios están siempre a disposición del movimiento popular. En nuestro local de Bilbao realizamos charlas y reuniones diversas con sectores del mismo con el fin siempre de fomentar la unidad y la cooperación.

-En relación con la pregunta anterior ¿Trabajáis en algún sindicato? ¿Creéis que los comunistas han de trabajar en los sindicatos mayoritarios?

Por supuesto. Al igual que en el caso del antifascismo, que consideramos que debe salir del ámbito de la marginalidad para pasar a ser un movimiento de masas, en el caso sindical es evidente que no cabe practicar el sectarismo ni el radicalismo infantil. Respetamos cualquier opción aunque sea minoritaria, pero consideramos que, máxime en circunstancias donde la afiliación sindical en general, entre los trabajadores, ya es baja, es fundamental llegar a las masas de trabajadores, y esto sólo puede lograrse trabajando en los sindicatos donde se agrupa la mayoría de ellas.

Creemos que es un error empeñarse en una “política sindical” minoritaria y radical teniendo en cuenta que el sindicalismo, en sí mismo, no ofrece un terreno apropiado para ello, incluso si se quisiera. Este es un error anarquista.

Nosotros no tenemos uno o varios sindicatos de referencia. Nuestros militantes no están obligados a pertenecer a uno u otro. Por otra parte, tenemos claras diferencias de criterio con la mayoría de ellos, con unos más que con otros, por lo que esa no sería una buena base de trabajo. Únicamente, nuestros militantes trasladan en la medida de sus posibilidades, al trabajo sindical, los criterios comunistas y la lucha por la unidad de los trabajadores.

-En vuestra página web se puede apreciar un apartado titulado “Asociación Cultural Antón Makarenko” ¿En qué consiste esta asociación?

Esta asociación se creó al mismo tiempo que GKB, entre 2007 y 2008. Está dedicada al ámbito cultural-ideológico y publica materiales, así como realiza actividades económicas con el fin de obtener financiación en este terreno. Habitualmente es ella la que organiza las actividades públicas.

-Aunque la organización se llame castellano Unión de Comunistas Vascos ¿Defendéis la proclamación de una república socialista en España? Y si es así ¿Qué clase de república socialista defendéis (federal, confederal, centralista…)?

Nosotros no compartimos la visión de las fuerzas nacionalistas acerca de que lo que necesita Euskal Herria es su independencia. Creemos que esto puede ser cierto, o puede no serlo, y es la lucha de clases la que en cada momento puede determinarlo.

A nuestro juicio, esta cuestión se utiliza muchas veces como una especie de “vía de escape” con la cual desentenderse de los problemas que precisamente plantea el formar parte de un Estado, sea el español o el francés. Se trabaja así en un ámbito ilusorio, idealizado, pero no real, como si España o Francia no es que no sean nuestro país, sino que prácticamente no existen, salvo para oprimirnos. Esto no es realista, en primer lugar, porque esos Estados oprimen, sí, a las nacionalidades sin estado, pero también a la mayoría de su propia nacionalidad y como Estados imperialistas oprimen también a los países de la periferia. Esta opresión, por otra parte, ha ido cambiando su forma e intensidad, de tal manera que actualmente, es difícil equiparar a la que se daba en décadas o siglos anteriores.

Lo que se plantea ahora es, pues, más una cuestión de democratización del Estado mismo, que de sus relaciones con las naciones oprimidas como tal.

En el caso de España, consideramos que la solución a esto no consiste en forzar, de alguna

manera, la independencia (la cual, seguramente, no es una aspiración mayoritaria), sino en

quebrar justamente el poder del Estado en su propio terreno. En este sentido, el nacionalismo aparece como una fuerza de división que puede ser manipulable. En lugar de ello, consideramos que las fuerzas populares, españolas y las de las naciones culturales sin estado, deben unirse en la lucha; y esto debe entenderse en Euskal Herria o en Catalunya más que en ningún otro sitio.

La forma de una hipotética república futura, igualmente, la determinará la lucha de clases y la situación que se cree. Mentiríamos si dijéramos que, como comunistas, no somos partidarios del centralismo en términos generales; pero es obvio que un Estado como el español necesitará de soluciones descentralizadas en diversos aspectos, en principio. Muy posiblemente una forma federativa puede ser apropiada.

– ¿Apoyáis el derecho de autodeterminación para Euskadi, Cataluña y Galicia?

Como marxistas entendemos que todo debe estar supeditado a la perspectiva de clase y, obviamente, esto también. Eso nos lleva a que si bien defendemos el derecho de autodeterminación, este tema no ocupe la centralidad de nuestra actividad política. 

Nos alejamos de quienes desde posiciones nacionalistas se oponen al ejercicio del derecho de autodeterminación porque lo único que desean es preservar la unidad de España, y quienes desde otras posiciones nacionalistas únicamente desean la independencia sin que tenga mayor importancia el carácter de ese nuevo estado.

El ejercicio del derecho de autodeterminación debe servir precisamente para resolver la cuestión nacional y para superar las divisiones que se producen como consecuencia de la misma en aras de poner en el centro del debate político la principal contradicción que se da bajo los regímenes capitalistas, la que enfrenta al capital y al trabajo.

Las burguesías nacionalistas (vasca, catalana y española en general) han elevado el conflicto nacional a un primer plano político a fin de que no se puede hablar de su nefasta gestión que hace que millones de familias trabajadoras estén pasando hambre, tengan problemas para pagar los suministros básicos, cobren salarios de miseria y tengan problemas para ser vistos en la sanidad pública.

En el caso catalán, el partido de la corrupción catalana y otro partido que no pasa de radical en la pose, han estado  agitando las banderas durante años para echar el ancla en el último momento para no afectar más a sus propios intereses de clase. Son unos farsantes que saben perfectamente que para hacer factible la independencia hay que empezar a trabajar mucho tiempo antes sentando las bases para el posterior sostenimiento de la economía del nuevo estado, no hicieron nada antes, ni hicieron nada cuando pudieron declarar la independencia y tenían cierta masa crítica para seguirles en la aventura. Frente a la épica optaron por la vergüenza.

En nuestro particular oasis vasco, el PNV nos regala un día unas declaraciones de Aitor Esteban criticando a los nacionalistas xenófobos de Vox; y al otro, el execrable Iñaki Anasagasti reclama desde el Deia que hay que reivindicar a Sabino Arana. 

A nadie haría tanto daño que se pudiera ejercitar el derecho de autodeterminación en Euskal Herria como a este PNV que lleva jugando a la indefinición desde el mismo día que aceptaron ser los gestores del régimen en la CAV, y que llegada la hora de la verdad debería posicionarse. Se les llena la boca con el derecho a decidir en época electoral y en los mítines del alderdi eguna, pero no quieren que nadie que no sea ellos pueda cortar el bacalao. 

En el fondo, esta buscada indefinición en Euskal Herria y el impostado independentismo en Cataluña responden al hecho básico y palpable de que la cuestión nacional no es algo que divida realmente a la sociedad, y sólo asciende temporalmente a un primer plano cuando es alentada artificialmente para tapar las miserias de un régimen en el que nacionalistas vascos, catalanes y españoles se encuentran cómodos explotando salvajemente a la clase obrera. 

En todos estos años de gestión del PNV, la economía vasca no ha hecho sino interrelacionarse más con la de otros territorios de España hasta el punto de que aun declarándose la independencia política la económica no sería posible en años. Lo saben tan bien como sus aliados de Podemos, PSE y  PP, así como de algunos sectores de la izquierda soberanista vasca que llevan años haciendo guiños al PNV para ver si se pasa definitivamente al bando soberanista, y que parecen tener más interés en construir un estado vasco en el que ser la parte socialdemócrata del mismo que en que la independencia pueda servir para construir un estado socialista.

No hay espacio para los derechos de la clase trabajadora ni en el Reino de España ni en una República Catalana o una Euskal Herria independientes que estén gobernadas por la burguesía, y desde luego el papel del pueblo trabajador y explotado es combatir y destruir esos regímenes de terror e instaurar el socialismo.

-¿Pensáis que una economía planificada socialista podría ser viable en las condiciones del siglo XXI?

No sólo lo pensamos, sino que la vida lo confirma. Hoy se utiliza el llamado “big data” para toda clase de cuestiones, relacionadas ante todo con dos ámbitos: la maximización del beneficio, y el control estatal/militar.

Eso, mejor que nada, demuestra la viabilidad de la planificación. Ello no significa que la planificación sería como fue anteriormente, con muchos menos medios y, ciertamente, algunas ineficiencias.

La informatización y la automatización, el uso de datos, incluso, posiblemente, la computación cuántica, no hacen sino allanar el terreno a la planificación económica. Es posible que la lucha no sea sobre la propia planificación, sino sobre quién planifica y qué planifica.

– ¿Creéis que el feminismo es compatible con el comunismo?

Hay que hacer una distinción, de carácter metodológico.

Cuando se habla hoy de “feminismo”, se está queriendo insinuar una ideología independiente, y no un aspecto de, por ejemplo, el marxismo. En los últimos tiempos, numerosas (y numerosos) representantes de este llamado “feminismo” viene combatiendo al marxismo, principalmente, en aras de esto mismo, de que se considere el “feminismo” como una ideología por derecho propio, y esto supone siempre su desvinculación y enfrentamiento con cualquier otra. Eso ha llevado, como consecuencia adicional, que al “feminismo” se incorporen diversas “innovaciones” y “modificaciones” originadas bien lejos no ya del marxismo sino de cualquier idea progresista; proceden, fundamentalmente, de think tanks estadounidenses, universitarios, sobre los que la CIA y el FBI ejercen un control férreo, aunque no aparente, y de carácter difuso.

Cada vez más las amplias masas, y particularmente dentro de ellas, entre los sectores organizados e ideologizados, se observa desconfianza hacia este tipo de “aparatos ideológicos”, y esto no es casual, sino que obedece a lo que acabamos de explicar.

Así considerado, el “feminismo” no sólo no es compatible con el comunismo, sino que se le enfrenta. 

Nosotros no somos “feministas”, sino que consideramos que hombres y mujeres, con independencia además de sus circunstancias particulares como la orientación sexual u otras, al igual que ocurre con la raza o la nacionalidad (más allá de abordar sus problemáticas específicas en su caso), deben luchar unidos y con confianza mutua.

Lo propio de los marxistas y los comunistas es hacer hincapié en la unidad de la clase obrera, los trabajadores, el pueblo, y en eso nos mantendremos siempre por impopular que parezca.

Dicho esto, si algo positivo ha traído el auge del movimiento feminista actual, como el de otras luchas parciales, como el ecologismo, es la incorporación de nuevas generaciones a la lucha política. Habría que ser muy obtuso para no ver ahí una oportunidad de incorporar nuevos cuadros al movimiento comunista. 

– ¿Tenéis relaciones con otros partidos comunistas de España?

Mantenemos relaciones cordiales con quien esté dispuesto a mantenerlas con nosotros. No

hacemos distinciones. Tampoco nos metemos en los asuntos de los demás, se debe respetar el ámbito de cada cual sin injerencias.

Así pues, especialmente en el movimiento popular, trabajaremos perfectamente con camaradas de cualquier partido que se considere comunista, PCE, PCPE, PCTE, PCCC, PTD, etc.

Esto es natural porque lo mismo diríamos, además, de otro tipo de partidos progresistas, o incluso no tanto según las circunstancias.

De la misma manera tenemos relaciones con partidos comunistas de otros países, como Argentina, Estados Unidos, Reino Unido o Rusia.

– ¿Cuáles creéis que son los desafíos más importantes a los que se enfrentan los comunistas españoles y los vascos?

El principal desafío es pasar de la dispersión organizativa, política e ideológica a lo que entendemos como Partido de Nuevo Tipo. Consideramos que en el aspecto teórico es importante un desarrollo del marxismo-leninismo acorde a las características y circunstancias actuales de nuestro país. Es inconcebible que en pleno 2022 alguien pretenda aplicar mecánicamente recetas de hace 100 o 50 años porque es lo que decía tal autor o es lo que hizo tal país. Y al contrario también, no podemos añadir acríticamente novísimos postulados sin atender a la lucha de clases. 

– ¿Qué análisis hace EKB sobre la Guerra de Ucrania? ¿Creéis que es una guerra interimperialista?

En este asunto vemos tres posturas claras. 

En primer lugar tenemos a socialchovinistas y guerreristas que aplauden cada ucraniano muerto (mientras obvian que miles de ucranianos que no desean la guerra están siendo empujados a punta de bayoneta al frente por el criminal régimen ucraniano) y abogan por que la intervención rusa se extienda a otros países. Estos no son comunistas, son otra cosa y nada tenemos que ver con ellos. 

Por otro lado están quienes califican esta guerra como imperialista al elevar a esa categoría a Rusia, en el sentido clásico, y también a la RP China. Respetamos su análisis, y también el de otros camaradas, y junto a ellos nos posicionamos en contra de la guerra entre pueblos y a favor de dirigir las armas contra nuestros capitalistas.

Nosotros no calificamos este conflicto como interimperialista por varias razones. Una de ellas es que, aunque efectivamente es Rusia quien ha llevado la iniciativa en esta nueva etapa de las hostilidades, las mismas tienen su origen en hechos anteriores (con los golpes de estado de 2005 y 2014 y la posterior persecución política de opositores, rusófonos y otras minorías) en los que el verdadero instigador es la OTAN. Dichas actividades guerreristas de la OTAN están enfocadas a romper la multipolaridad que supone hoy la alianza de Rusia y China para muchos países. El objetivo principal de EEUU y sus aliados es socavar el ascendente que la RP China está teniendo en el mundo entero. Es de destacar que el papel internacional de China no se basa en la destrucción de países ni en la imposición de su poder político o económico, sino en el comercio bajo la premisa del beneficio mutuo que permite a muchos países el desarrollo económico y elevar la calidad de vida de sus habitantes. 

Hemos publicado varias resoluciones al respecto de la guerra:

– ¿Cómo veis el panorama del Movimiento Comunista Español (MCE)?

Ya hemos dicho otras veces que nos resulta muy curioso, y lamentable, que todos llevemos los mismos símbolos, leamos a los mismos autores y celebremos los mismos aniversarios. Y aún así no seamos capaces de abordar con seriedad ninguno de los debates que tenemos pendientes desde el punto de vista político e ideológico. 

Es un panorama desolador, caracterizado por la atomización y la desconfianza entre organizaciones, cuando no directamente por el sectarismo. Cada partido, organización y grupúsculo actúa como un compartimento estanco. Aunque a veces veamos juntas varias siglas comunistas esto es pura ficción porque “mi organización tiene la razón absoluta y la tuya no”. No parece que haya voluntad de estar unidos siquiera en la defensa de cuestiones elementales. Ni siquiera marchamos juntos el Primero de Mayo. 

Dos ejemplos nos parecen interesantes para ilustrar lo que decimos. 1) El PTD tiene unas propuestas muy interesantes y concretas en materia de vivienda e industria. Pues bien, nadie más allá de su entorno las tiene en cuenta, nadie recoge el guante para avanzar en ese campo y presentarnos ante la clase obrera con una alternativa socialista al actual estado de las cosas. 2) El PCTE da un paso al frente y convoca concentraciones y asambleas a cuenta del aumento en el recibo de la luz. Otro tanto de lo mismo. Aprovechamos estas líneas para felicitar a ambas organizaciones por ello.

Nosotros siempre vamos a apostar por la unidad de los comunistas. Cómo llevarla a cabo es difícil de establecer y realmente no podemos dar una receta porque no estamos para dar lecciones a nadie. En lo que llevamos de siglo se han llevado a cabo tropecientos procesos de unidad cuyo fracaso es el reflejo del fracaso de los comunistas en ponernos de acuerdo. Echamos en falta un plan general que supere lo existente y vemos que muchas veces somos presos de cierto espontaneísmo.

Hay que apuntar que hay comunistas sin organización que aportan más a nuestro movimiento que muchos que pagan su cuota religiosamente. Luego están determinados personajes que se dedican a dar lecciones desde una atalaya y cuya verborrea es tan prescindible como ellos mismos.

– ¿Y del Movimiento Comunista Vasco?

Prácticamente igual. Aquí durante décadas existió un MVLN de izquierda radical y carácter pequeño-burgués sobre la que se nucleó buena parte de las masas obreras y populares conscientes. Todo lo que fue HB y siguientes fueron fuerzas hegemónicas hasta hace unos años, y la presencia de organizaciones comunistas, tanto dentro como fuera, quedaba laminada o supeditada a otro tipo de intereses, cuando no eran directamente boicoteadas.

Hoy dicho movimiento aparece como una fuerza socialdemócrata plenamente integrada en la institucionalidad del Régimen del 78. Y vemos, sin ningún tipo de sorpresa, como sus dirigentes muestran abiertamente su anticomunismo a cuenta del asunto de GKS y el Movimiento Socialista. 

En este sentido, nos parece muy interesante la aparición de este espacio a la izquierda de la socialdemocracia con un planteamiento político de y para la clase obrera. Es bueno que se hable abiertamente de la organización comunista y se lancen mensajes claramente de clase.

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